
Basada en la tradición del uso del sonido producido por vasijas metálicas en el Tíbet, Nepal, Japón y la India por miles de años para la meditación.
Los cuencos tibetanos vibran de una forma regular que produce una onda sonora muy pura y un sonido multidireccional que tarda varios minutos en extinguirse.
Estas vibraciones activan nuestras células y penetran profundamente en nuestro ser. Su sonido provee una experiencia similar a un enorme masaje o una profunda y calma meditación.
Colocados sobre el cuerpo provocan una sensación incomparable de bienestar a causa de la profunda vibración que se transmite por los huesos a través de todo el cuerpo.
Todo esto produce un importante desbloqueo, razón por la cual es usado como una excelente herramienta terapéutica.
< Volver a Masajes del Mundo